
Ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su emplazamiento privilegiado y el abrazo natural que recibe del Tajo, conforman una ciudad singular en la que compiten en belleza y armonía edificios de los más apreciados estilos artísticos.
Cuna de reyes y sede de arzobispos primados, constituye un foco de atracción turístico de primer orden amparado en el conocimiento de sus mezquitas, sinagogas, parroquias y conventos. La Catedral, el monasterio de San Juan de los Reyes, las puertas y el recinto amurallado o el Alcázar dejan ver la especial morfología de sus calles y plazas. Y envuelven al viajero en el embrujo descrito por Bécquer o Galdós, y plasmado en los lienzos de El Greco.
La silueta de D. Quijote recortada sobre El Alcázar Toledo destaca por su especial oferta museística, (como el museo del pintor El Greco) y por las bondades de una gastronomía en la que sobresalen sus tradicionales dulces, en especial sus afamados mazapanes.