
Ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la monumental envergadura del acueducto romano se ha erigido como símbolo de una ciudad milenaria y de evocaciones seculares. Segovia es su muralla, su plaza mayor, su catedral, sus iglesias románicas, sus conventos, sus calles estrechas y sus palaciegas mansiones. Es el encuentro de culturas a lo largo de los milenios. Romana, árabe, judía o cristiana.
La ciudad vibra hoy con el mismo poder y pujanza que simboliza el majestuoso Alcázar de la Edad Media. El viajero encontrará en esta ciudad de ensueño, después de recorrerla con pausa, un magnífico mirador hacia los paisajes tranquilos de las tierras de Castilla y León. Segovia se visita. Disfrute con el paseo por su urbe de rancio abolengo, descubra edificios mudéjares, conventos de la época Isabelina y una gran variedad de casas fortificadas, características de la ciudad, muestra del arte y de la historia vivida.
Sin descuidar sus fogones donde sabios mesoneros aun conservan fórmulas ancestrales del guiso y del asado, para, junto a los vinos de la próxima Ribera del Duero, dar sosiego y yantar al caminante.