Situada a orillas de la Costa Vasca, Bilbao hubiera podido ser un pequeño puerto pintoresco y encantador como tantos otros a lo largo del litoral. Pero su situación privilegiada pronto hizo de ella un importante puerto de pesca y de comercio, abriendo rutas hacia la Europa del norte y las Américas.
La ciudad, que ha conservado, a lo largo de los años, un atractivo particular, ha vivido una mayor proyección a partir de 1997 con la conclusión del museo Guggenheim. Concebido por Frank Gehry en una arquitectura asombrosa, presenta colecciones de arte del siglo XX, convirtiendo a Bilbao en uno de los grandes centros culturales de alcance mundial.