
La Camarga, si bien parece de poca extensión en el mapa de Francia, tiene notoriedad internacional. Su paisaje es tan único como su fauna. Si los turistas afluyen con regularidad hacia sus hoteles, también lo hacen para descubrir su historia y sus tradiciones.
Encantos secretos de Camarga, más allá de los estereotipos
Aunque elija
Montpellier,
Aviñón,
Marsella o
Arles para una estancia, es imperativo que deje el hotel para saborear los encantos de Camarga durante un fin de semana. No cabe duda de que quedará sorprendido por sus aguas lagunares saladas, el espectáculo único de los flamencos rosas y las reses bravas de Camarga. Dejando de lado los estereotipos emblemáticos, muchos son los tesoros desconocidos de la Camarga: ¿cómo no saborear el lujo de todo un día entero en sus playas, entre dunas y cañaverales, sin hacer más nada que escuchar el chapoteo ligero del Mediterráneo?
Fin de semana de peregrinaje a Camarga
Desde el hotel, el corazón de Camarga nunca late muy lejos. Y a lo largo de rutas y carreteras, nos ensimismamos viendo marismas y cabañas de pescadores, casetas blancas de techos recortados y recubiertos de bálago. También aprovechamos la estancia en Camarga para visitar una manada, espacio típico de la región de cría de toros, los animales emblemáticos de Camarga. Para terminar, no se puede estar en Camarga sin visitar las Santas Marías del Mar: la leyenda de las santas María Jacobé, María Salomé y su sirvienta Sara, cristianas perseguidas que huyeron de Palestina en una barca y cuyo viaje finalizó aquí, sigue siendo cada año una gran celebración para los gitanos. El peregrinaje a este pueblo de Camarga y su muy estudiada escenificación poseen el encanto lancinante que no nos dejará hasta el fin del viaje, de regreso a la protectora habitación del hotel…
Gastronomía en Camarga: un terruño original
En cuanto a gastronomía, Camarga combina lo mejor de la cocina provenzal con especialidades muy locales. Los productos del terruño constituyen una fuente de inspiración infinita; en los restaurantes de Camarga, la degustación de las especialidades gastronómicas regionales es uno de los momentos clave de la estancia. Se saborean cigalas y salmonetes, almejas y mejillones, coquina, salsa rouille y tielles (especie de pequeña torta de marisco muy picante), sin olvidar las sepias rellenas o la inolvidable Gardianne de res (adobo) una verdadera riqueza: esta carne preparada en adobo sólo se encuentra en Camarga, donde se sirve acompañada de arroz salvaje cultivado en el delta del Ródano.