
No contento con haber sido el primer parque nacional de los Estados Unidos, constituido como tal por Lincoln, el Yosemite es, sin duda alguna, el más espectacular de todos ellos.
Situado en plena Sierra Nevada, se extiende por miles de hectáreas de un relieve escarpado que culmina cerca de los 4000 metros, cruzado por valles, cascadas (entre las que destacan las del Yosemite, inmensas), circos y otras formaciones rocosas extraordinarias.
En la impresionante vegetación que cubre todo el lugar, destacan magníficos ejemplares de secuoyas gigantes.