
Considerada por muchos como una de las ciudades más bellas del mundo, Nueva York es, sin ninguna duda, una de las más estimulantes. Manhattan, Brooklyn, Harlem... los nombres de sus barrios evocan la diversidad de una ciudad que se sitúa en el centro económico del mundo (Wall Street), pero también como centro político inigualable en el que tiene su sede la ONU. Si los edificios compiten para alcanzar las más altas cimas, el gigantismo del lugar no va en detrimento de la belleza de las formas, siendo el Empire State Building uno de los más bellos ejemplos.
Ciudad de mil extravagancias, por la noche se despierta en centenares de bares, restaurantes y clubs; la originalidad y la calidad se aúnan para constituir su esencia. La ciudad, centro mundial de la moda, desprende un aura sin igual en el ámbito de la cultura y posee algunos de los más hermosos museos del mundo, como el Guggenheim y el Metropolitan Museum of Art.