
A 50 kilómetros de la ciudad de Nueva York, el valle del Hudson agrupa a una serie de soberbias mansiones construidas entre los siglos XVI y XIX. Y en un paisaje de excepción. Son numerosas las casas dignas de destacar, entre ellas, Lyndhurst, en Tarrytown; Montgomery Plaza, en Annandale-on-Hudson; y sobre todo, Philipsburg Manor y Krykuit, the Rockefeller Estate, las más apreciadas.
La ciudad de Greenwich, en el Estado de Connecticut, puede enorgullecerse de tener más de 350 años de historia y de un rico patrimonio arquitectónico. Situada a 45 minutos al norte de Nueva York y al sur de Boston, la ciudad disfruta de una hermosa situación en plena campiña americana, cultivando su lado bucólico multiplicando los parques y espacios arbolados en el centro mismo de la ciudad. Típicamente americana, Greenwich conserva un rostro amable y unas dimensiones humanas.