
Entre el santuario del Okavango y el parque nacional de Chobe, al norte de Botsuana, esta reserva privada de 135.000 hectáreas es un refugio para la fauna africana. Aquí las condiciones de vida de los animales son ejemplares.
En otro tiempo reserva de caza, el territorio de Selinda fue comprado hace algunos años por dos enamorados de África y la naturaleza, que se han comprometido a proteger su abundante fauna. A este fin, las 135.000 hectáreas de la reserva tienen una ubicación ideal, entre la inmensidad del delta del Okavango al oeste y la sabana y las vastas superficies pantanosas del río Linyanti al este, a las puertas del parque nacional de Chobe.
Este territorio de grandiosa naturaleza se caracteriza por paisajes de llanuras y densos bosques. Algunas áreas de selva están todavía sin explorar. Durante la estación húmeda, de abril a septiembre, grandes extensiones de la reserva quedan anegadas. Según la intensidad de las lluvias, es el momento de hacer safaris en canoa.
El máximo valor de la reserva es la increíble variedad de la fauna y las condiciones en que el visitante puede observarla. Lejos de la gran afluencia y la normativa impuesta al parque de Chobe, la prioridad de Selinda Reserve es proporcionar un descubrimiento íntimo y de alta calidad mediante la limitación voluntaria de las plazas de alojamiento. Guías expertos, un parque móvil reducido, marchas respetuosas de día y también de noche, facilitan una aproximación ecológica y responsable a las aves y mamíferos africanos.
Selinda Reserve es famosa por su población protegida de elefantes, hipopótamos, jirafas, guepardos y búfalos. También habitan allí leopardos, cebras, hienas, kudús, impalas, gatos monteses y muchas garzas. Además es el reino del perro salvaje (o licaón), un temible predador.