Al Sur de Santiago, el Valle de Colchagua garantiza la producción de vinos que están entre los mejores de Chile. Conocida por la calidad de sus campos, este territorio al pie de los Andes se extiende alrededor de las ciudades de Santa Cruz y San Fernando.
A 150 km al Sur de la capital Santiago de Chile, la región vinícola del Valle de Colchagua cubre 20.000 hectáreas que representan el 20% de los viñedos del país. Conocida por su suelo fértil, favorable para el Cabernet Sauvignon y el Carmenere, una uva exclusivamente chilena, que también acoge en su tierra Merlot, Syrah, Malbec y Cabernet Franc. Viniendo desde Santiago por la Ruta del Vino, el visitante se aproxima a la región pasando por la Ciudad de San Fernando. Un tren a vapor de principios del siglo XX sigue funcionando con carbón atravesando una parte del valle para dar a descubrir los paisajes de vertientes que van del pie de la cordillera de los Andes hasta el Océano Pacífico, bañadas por los ríos Tinguiririca y Colchagua. Varias fincas vinícolas dan una cordial bienvenida a los turistas. Lapostolle con 150 hectáreas de viñedos y 500 hectáreas de bosque nativo, destaca por ser un proyecto autosustentable; arquitectura premiada por su innovación tecnológica y producción de vinos de las más alta calidad. Viu Manent, una de las más antiguas, es conocida por producir uno de los mejores Malbec de América del Sur; Montes y su finca ultramoderna, nacida a finales de los 80, es famosa por el mundo; el viñedo Neyen produce excelentes “ Burdeos”, con cepas de 120 años; Viña Santa Cruz ofrece un recorrido por la finca en teleférico. También es posible atravesar el territorio a caballo, antes de finalizar el descubrimiento de la región de Santa Cruz, con el muy moderno museo Colchagua en el que se pueden apreciar piedras preciosas precolombinas y figuras de oro así como una exposición permanente de ámbar.