
El Titicaca, el lago navegable más alto del mundo, en la frontera con Bolivia, está encastrado en pleno centro del altiplano andino. Rodeado de aldeas tradicionales, es conocido por sus islas flotantes, donde habitan comunidades indias.
De manera irrebatible, el lago Titicaca forma parte de la leyenda de los grandes espacios naturales del planeta. Se extiende al sur del Perú a más de 3.000 metros de altitud, dominado por las cumbres andinas, y es uno de los lagos más grandes del mundo (8.000 km²) además de uno de los más altos entre los que están habitados, en sus riberas e islas hay una intensa actividad agrícola y artesanal. Por sus dimensiones, el lago reúne los atributos de pequeño mar interior, sujeto al oleaje y a pequeñas tempestades.
La ciudad de Puno, en Perú, es la principal puerta de acceso peruana al lago. Esta populosa ciudad de casi 100.000 habitantes tiene una intensa actividad comercial, visible en su calle principal, peatonal, y en el mercado, famoso por sus labores en lana y alpaca. En el entorno, los pueblos de Chucuito, Ichu y Juli, así como la península de Capa Chica, desvelan la larga relación de los hombres con el lago, poblado por pescadores desde la época de los incas y venerado por su belleza fulgurante al pie de las montañas andinas.
Navegando por el lago es como mejor se percibe la magia incomparable de este lugar. Hogaño refugio de los Uros, hoy numerosas islas flotantes habitadas por los indios Aymaras dan testimonio de la originalidad de la vida lacustre, a caballo entre la pesca y la artesanía y compartida en sus casas hechas con cañas. Los turistas quedan seducidos por esto islotes, construidos sobre pilotes de eucalipto. Desde Puno se organizan muchas excursiones, especialmente a la isla flotante de Paraíso. Los barcos también van a las "auténticas" islas del lago. La de Taquile es la más conocida. A tres horas de navegación desde la orilla, ofrece la posibilidad de adentrase en una comunidad de campesinos que viven de la agricultura y la artesanía (chalecos, gorros...), lejos de las vicisitudes del mundo.