En el extremo suroriental del Rajastán, en el distrito de Sawai Madhopur, se encuentra el famoso parque nacional de Rathambhore, donde retozan tigres y otros animales salvajes. Se trata de un santuario natural en el corazón de la India profunda.
Si Jodhpur y Jaipur constituyen dos visitas clave de unas vacaciones en el Rajastán, este estado del norte de la India también es atractivo por su fauna salvaje, como lo demuestra el Parque Nacional de Rathambhore, en el sureste de la región. Se trata de uno de los pocos lugares del mundo donde es posible observar tigres. En este santuario de cerca de 1.500 km², tigres y también leopardos, gatos salvajes, hienas, antílopes, cocodrilos, monos y caracales retozan en total libertad para deleite de los visitantes invitados a disfrutar del espectáculo durante los safaris. Aparte de la jungla, la región también constituye de por sí un objetivo para las estancias turísticas debido a su importante patrimonio. En el interior del parque se yergue el fuerte Rathambhore, una asombrosa construcción del siglo VIII que se cuenta entre las más imponentes de la India, símbolo del poder de los príncipes durante el período Mughal. La vecina ciudad de Sawai Madhopur sumerge a los visitantes en la agitación y el ingenio legendarios de las ciudades indias. Sus especialidades son las joyas de plata, los perfumes, y los objetos hechos de vetiver, una planta de la India.
Pero la naturaleza se impone decididamente sin rodeos en la región, con otras atracciones como el lago Surwal y sus aves migratorias, y el Santuario de Sawai Madhopur y sus numerosos animales salvajes (gacelas, toros…).